Por Daniel Paredes
La tilde, también llamada "acento ortográfico", parece estar en peligro de extinción. Cuando enviamos un mensaje a través del teléfono móvil, cuando escribimos un e-mail o cuando redactamos la lista del supermercado, muchos solemos obviar las tildes, ya sea porque estamos apurados, porque teclearlas es incómodo o, simplemente, porque no conocemos las reglas de acentuación.