El libro recomendado: Taller de corte y corrección

(Extractos. El artículo completo puede leerse en Revista Fledermaus.)

Por Daniel Paredes

Escribir literatura, según define un cuentista amigo, es el arte de domesticar las palabras. No suena mal, pero me parece falso. De domesticarlas —y hasta a veces de asesinarlas y momificarlas— ya se encargan bastante bien la televisión, los discursos políticos, el uso cotidiano... Al contrario de lo que predica mi amigo, para mí el trabajo del escritor consiste en liberar a las palabras de los zoológicos que las entumecen y devolverlas a la jungla. Sólo allí sus pelajes recuperan brillo. De todos modos, como definición, tampoco me satisface: escribir —escribir bien— es mucho más que saber desactivar los mecanismos del lugar común. Para provocar en el lector el denominado «placer estético» hay que saber manipular diversas herramientas.

[…] El ensayo Taller de corte y corrección es quizá la mejor guía para la creación y corrección de textos literarios. Su autor, Marcelo di Marco (Buenos Aires, 1957), revela con inigualable capacidad didáctica un arsenal de recursos que contribuyen de manera eficaz al aprendizaje del oficio. Desde las primeras páginas estimula a escribir, a crear, a «dejar rugir a los dragones»; pero también aclara: «Ya habrá tiempo de corregir». Porque la pericia de un escritor consiste menos en concebir una buena idea, que en lograr transmitirla mediante un estilo conciso, límpido, vigoroso. El aprendiz, casi sin excepción, toma siempre a contramano: adhiere a la rimbombancia, alarga innecesariamente las frases, se pierde en una retórica que ni él mismo entiende. […]
Otro de los demonios que Di Marco exorciza desde el vamos es el «culto a la espontaneidad». Los coordinadores de talleres literarios sabemos que existe una secta de escritores que no corrige porque profesan el Me-nació-así. Si, como enseñaba Cortázar, el cuento es un ciclo cerrado y perfecto como una esfera, será pues bastante improbable arribar a tan compleja forma geométrica en el primer intento. A quienes padecen este mal, en los umbrales del libro los aguardan estas palabras de Ezra Pound: «Cualquier babieca puede ser espontáneo»[1].
A diferencia de otros autores que escriben ensayos con las mismas características de Taller de corte y corrección, Marcelo di Marco no ambiciona persuadir jactándose de sus conocimientos ni esgrimiendo la jerga académica. Él entiende que escribir es, ante todo, un acto de comunicación, y por lo tanto debe realizarse «pensando en el otro». Apuntalado en esta proposición, comienza por predicar con el ejemplo, y el lector recibe su instrucción desde un lenguaje nítido, preciso, con relieve y gracia, y nunca desprovisto de amabilidad. En el prólogo de Hacer el verso […], el autor se refiere a Taller de corte y corrección en estos términos: «Pertenezco a la clase de ilusos que todavía creen que la literatura es un acto de comunicación. Incitado por semejante espíritu subversivo, en esa guía para la creación literaria intenté ser claro, incluso ameno. Al escribir cada una de las cien notas que componen el libro, quise tratar al lector como me gusta que me traten a mí cuando leo»[2].
En esas “cien notas” se hace patente el compromiso del autor, su afán por habilitar múltiples vías para el aprendizaje. Citas de famosos, textos ejemplares, consignas de trabajo, ejercicios de corrección, reportajes a escritores de relevancia, se entrelazan y complementan en las más de trescientas páginas que abarca el libro.
[…] El mismo espíritu ameno y didáctico alienta a los ensayos Atreverse a escribir y Atreverse a corregir, los dos últimos ensayos de Di Marco, en coautoría con Nomi Pendzik.
[…] No tengo dudas: Taller de corte y corrección es la caja de herramientas más completa para quien se proponga escribir como Dios manda.


[1] Ezra Pound (citando el lema del Punchbowl, revista de la Universidad de Pensylvania).
[2] En Hacer el verso - Di Marco, Marcelo - Buenos Aires - Editorial Sudamericana S. A., 1999.


Para conocer más sobre Marcelo di Marco, hacé clic en su foto.


24 comentarios:

  1. Excelente libro recomendado! Una sugerencia:comprar el de mejor calidad de papel y no la version de bolsillo,ya que es de esos libros que uno lee,lee,y vuelve a leer. No llega a juntar polvo en la biblioteca ja ja! Beso.

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  2. ¡Muchas gracias, Flavia, por pasar y dejar tu comentario!
    Ciertamente, es un libro para releer hasta gastarlo. Cuando se cumplan 20 años de la primera edición, la gente de Sudamericana tendría que lanzar una versión con hojas plastificadas. Jajaja.
    Un beso,
    Daniel

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  3. El mío bastante gastado está, y doy fe de que sirve.
    Es de consulta permanente.
    Un beso

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  4. ¡Hola, Jorgelina, qué grata visita!
    Bienvenida al club de gastadores de libros :)
    Un beso,
    Daniel

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  5. Veré si lo puedo pedir a este lado del charco.
    A base de escuchar el nombre de Di Marco y su Taller de corte y confección, digo corrección —me encanta el juego de palabras—, me entró el interés.
    Interesante.

    Bss,
    Pilar.

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  6. Ojalá puedas conseguirlo, querida Pilar, te aseguro que es imperdible. Gracias por la visita, mujé.
    Besos,
    Daniel

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  7. Ya había leído tu comentario en otra página. Estuve ansioso para comprarlo y hace unos días me lo compré. Claro que es para usarlo con calma y tiempo. Muy buena recomendación

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  8. ¡Grande, Fernando! Seguramente será de tu agrado.
    Un abrazo,
    Daniel

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  9. Hablemos de una edición resistente al abuso, como dicen Flavia y Daniel. Creo que buscando, buscando, se podría encontrar alguna tabla de arcilla como soporte de estos consejos. Me parece que Marcelo di Marco ha tenido otras vidas, porque sus preceptos son eternos. Y es seguro que en el año 2600 alguien buscará alguna vetusta edición digital de Taller de corte y corrección, o de Hacer el verso. Claro que si hay otras reencarnaciones de Marcelo, resultará más fácil hacerse del libraco.
    Un abrazo para el blogger, amigo y escritor de fierro.

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  10. A ver, don Nolberto, hagamos futurología:
    -En 2011, un tipo cualquiera lanza una nota acerca del libro TCYC en un blog de morondanga.
    -En 2200 un barrendero de basura cibernética encuentra la nota, se interesa por el libro y lo reedita en una versión electrónica, con éxito arrollador.
    -En 2300 los escritores del movimiento dimarquiano, fanatizados por esa Biblia de la corrección, llevan los preceptos de Di Marco a los últimos extremos y publican el primer Taller de Corte y Corrección (corregido y recortado).
    -En 2400 la nueva edición ultra corregida y recontra recortada alcanza un nuevo récord de ventas.
    -En 2500 sale a la Vía Láctea el TCYC en su reedicción numero 2732949989605. Todo el contenido del libro es ese número.
    Un abrazo,
    Daniel

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  11. Los libros de Marcelo fueron y son un apoyoimportante en mi tardia vocacion literaria.Recomiendo leerlos y reelerlos cuando se escribe. Sara

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  12. Muchas gracias, Sara, por pasar y compartir tus impresiones sobre TCyC.
    Un beso,
    Daniel

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  13. Más allá de ser un libro recomendable, es una chispa en un refinería. Personalmente me ha marcado, me ha abierto puertas ocultas y ha creado hábitos que en otra época me parecían impensables. Sanción a quien no se deje llevar entre sus páginas. Saludos desde España.

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  14. Excelente iniciativa, Daniel, de difundir Taller de Corte y Corrección por este medio. Es el primer libro que recomiendo a todo escritor. Para mí, significó un antes y un después en mi desarrollo dentro de la disciplina narrativa.
    Un abrazo,
    Adrián

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  15. dekam30: mil gracias por comentar. Vuelan saludos hacia la bella España.
    Daniel

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  16. Muchas gracias, Adrián, por tu felicitación y tu testimonio. Me siento identificado con tus palabras sobre TCyC.
    Un abrazo,
    Daniel

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  17. El libro es excelente. Lo descubrí hace unos años atrás y me encantó.Desde ese momento lo he releido no sé cuantas veces, es un libro de cabecera.
    Leyendo los mensajes debo reconocer que mi ejemplar no es de buena calidad, aunque sí su contenido!!
    Cariños.

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  18. Mil gracias por pasar, María, y corroborar las bondades del TCyC.
    Un beso,
    Daniel

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  19. Daniel!!

    Por qué será que es taaaaan dificil corregir????

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  20. Los libros de Marcelo recuperan el sentimiento de que es posible ser escritor, no sin esfuerzo, pero con la seguridad de que cada consejo te acerca más a tu vocación, así seas un imprentero como yo, un administrativo o un profesor. TCyC hace popular la literatura.

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  21. Resulta ocioso enumerar las virtudes de este libro. Y así como una imagen vale por mil palabras, creo que lo mejor es tenerlo como acompañante de cabecera y sentir, a medida que se lo recorre, el íntimo placer de tomar contacto con los secretos del buen escritor, magistralmente desplegados por MdM. En mi caso, desde hace años lo releo sin cesar.

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  22. Ceci: ¡qué lindo verte por aquí!
    Corregir no es taaaaaan difícil, y menos lo será luego de leer este libro. ;) Probá.
    Muchas gracias por tu visita.
    Un beso.

    Miguel: muchas gracias por aportar tu experiencia desde el punto de vista de imprentero.
    Un abrazo.

    Eduardo: muy ciertas tus palabras. Gracias por pasar y hasta la vuelta.
    Un abrazo.

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  23. Daniel, compré el libro en su primera edición y me ayudó tanto que nunca más pude dejar de escribir y corregir. Considero que corregir es la etapa más importante que tiene que afrontar el escritor. Los lectores no se imaginan esa trabajosa fase que plasma un escrito. Hace dos años compré Hacer el verso y yo que no soy poeta, quedé fascinada.
    Te felicito por el blog.

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  24. ¡Hola, Lidia! Te doy la bienvenida a TdT, y agradezco que aportes tu experiencia. Es muy cierto lo que decís: la corrección es tan importante como la etapa creativa. ¡Es darle forma al David que ya vislumbramos en el mármol!
    Gracias por la visita, y espero que regreses por estas Tierras.
    Un cordial saludo.

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