El núcleo del disturbio, de Samanta Schweblin

Por Daniel Paredes
  
  Confieso que soy un tipo raro: me gusta, me encanta leer.
  Bueno, es probable que si ahora estás siguiendo esta publicación, padezcas el mismo saludable vicio. En ese caso, quiero compartir con vos uno de los mejores títulos que he leído últimamente.


  Por una de esas extrañas carambolas del destino, cayó en mis manos El núcleo del disturbio, un libro de cuentos de Samanta Schweblin, autora argentina que hasta ese momento desconocía. Si para muestra basta un botón, con leer el primero de los cuentos podría haberme dado por bien pago. Un relato extraordinario. Gruner, el protagonista, se queda varado en la estación ferroviaria de un pueblo fantasma, simplemente porque no tiene cambio para comprar el boleto. El hombre verá cómo lo que en principio parecería de lo más sencillo (abordar el tren de regreso a la Capital) se vuelve un propósito imposible. Una pesadilla kafkiana pero con un estilo muy particular: el estilo Schweblin.
  Me bajé de ese primer cuento y, ahí nomás, me subí al segundo. Y al tercero. Y al cuarto... Todos con el mismo resultado: me conmovían, me abofeteaban, me provocaban ese raro cosquilleo que sólo provocan las Obras Artísticas.
  Una multitud de mujeres abandonadas en un baño al costado de la ruta, gente que padece de agujeros negros, un hombre que mata a su esposa sin sospechar que su asesinato será expuesto como una obra de arte, son algunos de los insólitos hilos que tejen este libro desbordante de creatividad y simbolismos.
  Al concluir la lectura, uno, que vive de análisis y otras patrañas por el estilo, puede sacar varias conclusiones:
  1. que Samanta Schweblin se mueve con toda soltura en uno de los terrenos más escabrosos de la literatura: el del cuento fantástico;
  2. que destacan la originalidad de los conflictos y una narrativa bien visual, cinematográfica;
  3. que estos personajes no resisten las etiquetas estereotipadas y que más bien convendría observarlos con ojos de entomólogo;
  4. que Schweblin maneja un estilo preciso, conciso y aun poético;
  5. que las historias tienen doble filo: cada una contiene a otra, que viaja entre líneas y que a veces trasciende el símbolo y llega a la alegoría.
  Después de leer El núcleo del disturbio me interesé por la autora y su obra y di con la grata noticia de que Schweblin tiene apenas 33 años. También encontré un reportaje muy sabroso, que prometo compartir pronto. Samanta Schweblin se perfila como una de las principales escritoras de su generación. Y no es que lo diga yo: la avalan, por ejemplo, los premios que ha obtenido. El núcleo del disturbio recibió el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes, y Pájaros en la boca, su segundo libro, el premio Casa de las Américas.
  En junio de este año (2011) apareció la versión de bolsillo de El núcleo del disturbio, una obra que te confirmará que leer sigue valiendo la pena.

6 comentarios:

  1. Hola, Daniel.
    Una vez más te doy las gracias por compartir tus descubrimientos literarios. Me encanta leer (como a ti :-)

    Un abrazo.

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  2. Te deseo buenas lecturas, entonces :)
    Besote.

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  3. Ufa Daniel!! Con todos los libros que tengo por leer ahora me sembraste la semilla de la curiosidad... será posible?? jajaj

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  4. ¡Hola, querida Ceci!
    Sumá este libro a tu lista. De verdad, es impresionante.
    Un besote.

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  5. Un placer entrar a tu maravilloso, que aroma a tu excelente calidad de escritor.Gracias por tu visita al mío y afectuoso mensaje.
    Abrazosy besos
    Raquel

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