La tragedia del doctor Fausto (Marco Denevi)

   Un 12 de diciembre de 1821 nacía Gustave Flaubert, y bajo el brazo se traía la semilla de Madame Bovary, una de las más grandes novelas que nos ha regalado la Literatura.
    El mismo día, pero de 1998, moría nuestro querido Marco Denevi. En Tierra de Trampas te proponemos recordarlo a través de uno de sus cuentos breves. ¡Que lo disfrutes!

La tragedia del doctor Fausto
Cuento de Marco Denevi
    
    En casa de FAUSTO, una noche. FAUSTO, agobiado por los achaques, lee a la luz de una vela. Llaman a la puerta.
    —Adelante.
 Entra MEFISTÓFELES con un portafolio. FAUSTO se pone trabajosamente de pie. El recién llegado le dice:
    —Ya habrás adivinado quién soy. ¿O necesito presentarme?
    —No. Sentaos.
    Se sientan frente a frente. MEFISTÓFELES habla con toda familiaridad.
    —Conozco la causa de tus tribulaciones. Eres viejo, te gustaría ser joven. Eres aborrecible, quisieras ser hermoso. Amas a Margarita, Margarita no te ama. Miserias concéntricas y simultáneas que te tienen prisionero sin posibilidad de escapatoria. Eso crees. Pero ponerte en libertad es para mí un juego de niños. La llave de tu cárcel está aquí, en este portafolio. Te propongo un pacto, cuyo precio es...
    —Ya lo sé. Mi alma.
    —A cambio de un cuerpo joven, fuerte y atractivo.
    —Pero mi alma no es calderilla, señor. Exijo un cuerpo bien proporcionado, musculoso sin exceso, piernas largas, cuello robusto, nuca corta. La fisonomía, de facciones regulares. Un leve estrabismo no me vendría mal. He notado que da cierta fijeza maligna a la mirada y enloquece a las mujeres. En cuanto a la voz...
    —En cuanto a la voz, un cuerno. Yo no fabrico hombres. Esa es la labor del Otro. Lo único que puedo es extraerte el alma de tu carne vieja y débil e introducirla en la carne de otro ser vivo. ¿Comprendiste? Un trueque. El alma del doctor Fausto en el cuerpo de un joven y el alma de ese joven en el cuerpo del doctor Fausto. Pero a ese joven debes elegirlo, como quien dice, en el mercado.
    —¿Qué me proponéis? ¿Que recorra el mundo en su busca? ¿O tendré que hacerlos desfilar por mi cuarto, uno por uno, a todos esos buenos mozos, hasta que los vecinos murmuren y me denuncien a la policía?
   —No te pongas insolente. Aquí traje un álbum con los retratos de los hombres más apuestos de que dispone la plaza.
    Extrae del portafolio un álbum y se lo muestra a FAUSTO, quien vuelve lentamente las páginas. De pronto señala con el índice.
    —Este.
    —Tienes buen ojo. Perfectamente. Firmemos el pacto.
    —Un momento. ¿Me garantizáis la vida de este hombre?
  —Nadie está libre del veneno, del puñal, de morir bajo las ruedas de un carruaje o aplastado por una piedra desprendida de alguna vieja catedral.
   —No me refiero a eso. Me refiero al corazón, los pulmones, el estómago y todo lo demás. Ese joven semeja un Hércules, pero podría sufrir de alguna enfermedad mortal, y sea un lindo cadáver a corto plazo lo que estéis ofreciéndome.
    —Y luego dicen que los sabios son malos negociantes. Quédate tranquilo. El material es de primera calidad. Se trata de un atleta que se exhibe en las quermeses. Levanta esferas de hierro de cien libras cada una. Tuerce el eje de una carreta como si fuese de latón. Come por diez, bebe por veinte y jamás ha tenido indigestiones. ¿No oíste hablar de él, de Grobiano?
    —Hace años que no salgo de casa. Estoy dedicado a la lectura.
    —Los maridos les tienen prohibido a sus mujeres asistir a las exhibiciones de este joven. Se afirma que las deja embarazadas con sólo mirarlas. Recuerdo haberlo visto en la feria de Wolfstein. Cuando apareció, vestido con una malla muy ajustada, hasta los hombres bajaron los ojos. Una muchacha, enloquecida, empezó a aullar obscenidades.
    —¡Basta! No sigáis. Firmemos el pacto.
   Firman el pacto mientas resuenan a lo lejos las doce campanadas de la medianoche. MEFISTÓFELES hace castañetear los dedos. Truenos, relámpagos. Una nube de azufre oscurece la escena. Cuando la nube se disipa, MEFISTÓFELES ha desaparecido y FAUSTO es un joven alto, de físico estupendo, que yace tendido en el suelo. Al cabo de unos instantes despierta, se pone de pie, se palpa el cuerpo, corre a mirarse en un espejo, ríe con risa brutal, hablará con una voz poderosa.
    —El bribón no me engañó. Soy hermoso, soy joven, soy fuerte. Siento correr la sangre por las venas. ¡Y qué musculatura! En este mismo momento el otro, el tal Grobiano, enloquecerá de desesperación. Quizás el cambio lo haya sorprendido en plena función. ¡La cara de los espectadores! Tengo hambre, tengo sed. Mi cuerpo hierve de todos los deseos. Iré a casa de Margarita. Esa es otra que, cuando me vea, se llevará una linda sorpresa. No le daré tiempo a que me pregunte nada. Me arrojaré sobre ella y la poseeré, la violaré salvajemente.
    Se dirige hacia la puerta. Al pasar delante de los anaqueles colmados de libros se detiene. Los mira, toma uno, lo hojea, lo coloca en su sitio, se encamina hacia la salida, vuelve sobre sus pasos, coge otro libro, da vuelta las páginas, lee, con el libro entre las manos va hacia la mesa.
    —Debo ir a visitar a Margarita.
    Pero se sienta y lee el libro. El libro es voluminoso, polvoriento, ajado. Es un libro infinito entre cuyas páginas FAUSTO va hundiendo la nariz, la frente, la cabeza, va encorvándose, achicharrándose, arrugándose. Al cabo de un rato FAUSTO es otra vez el viejo del comienzo.
    Se oye una remota campanada. Llaman a la puerta.
    —Adelante.
   Reaparece MEFISTÓFELES con guantes, galera y bastón. FAUSTO intenta incorporarse pero no puede. Gime con voz cascada:
    —Es usted. Me ha engañado como a un niño. Míreme. ¿Dónde están la juventud, la fuerza y la apostura que me prometió? ¿Es así como cumple con sus compromisos? Usted, señor, no tiene palabra.
  MEFISTÓFELES se sienta, se quita parsimoniosamente los guantes, enciende un cigarrillo con petulancia.
    —Poco a poco, doctor Fausto. ¿Era o no era un magnífico cuerpo de atleta el que encontraste al despertar?
    —Me duró menos de una hora.
   —Y sigues leyendo, sigues acumulando datos. Demasiada memoria, doctor Fausto. Vuelves viejo todo cuanto tocas.
    —¿Qué debía hacer, según usted?
   —Acabo de ver a Grobiano. Le bastaron unos pocos minutos para volver a ser el espléndido joven que hechiza a las mujeres. Eso sí, ni una idea, ni buena ni mala, debajo de aquella frente. Ningún intelectualismo. Un hermoso animal. La vejez, amigo mío, es el precio de la inteligencia.
    —Vendí mi alma a cambio de esa moraleja cínica.
    —Y ahora llegó el momento de que me acompañes.
    —¿Tan pronto?
  —Es la hora. Has acabado con ese cuerpo inundándolo del dolor de la ciencia, de la bilis de la memoria, de la mala sangre del conocimiento. Te espero afuera.
    MEFISTÓFELES sale. FAUSTO se pasa la mano por los ojos. Parece tan viejo como el mundo. Reinicia la lectura. Bruscamente se desploma sobre el libro y la vela se apaga.

Del libro Falsificaciones.
Otros microcuentos: Tres microcuentos de Marco Denevi | Tres versiones del mismo microcuento (Varios) | Nudo en la garganta (Daniel Paredes)
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26 comentarios:

  1. Otro enorme relato para degustar. Está escrito por una mano firme y sabia.
    Y ¡cómo no! me ha encantado.

    Un abrazo, Daniel.

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  2. ¡Hola, querida MJ! Tus comentarios alientan a seguir en la huella. ¡Mil gracias!
    Un beso.

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  3. HOLA DANIEL MUY BUENA TU ENTRADA, QUIERO PREGUNTARTE SI "CEREMONIA SECRETA" TAMBIÉN ES DE DENEVI, ILÚSTRAME.
    SALUDOS AMIGO

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  4. El precio del saber... me resuena el relato bíblico de la fruta prohibida...

    Vos, querido Daniel, agarrabas el libro o te ibas de Margarita? jajjja

    Muy bueno el cuento, no lo conocía. de Denevi solo había leído Ceremonioa Secreta. Y ahi fue como conoci a Girondo, por el poema de él que se incluye en el libro. Esto de los textos es laberíntico!

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  5. ¡Qué dilema! no sabría qué elegir, si la juventud o... creo que prefiero el placer de la lectura. Una prosa de contenido profundo, firme y claro.
    Gracias, Daniel.

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  6. ¡Hola, querida Ceci!
    Jajajaja, un poco y un poco, amiga: algunos libros he leído, y algo me he divertido también. Últimamente, más de lo primero que de lo segundo :))
    Los textos son árboles en el bosque de la literatura; subterráneamente sus raíces a veces se rozan, a veces se abrazan, a veces querrían ahorcarse, pero siempre se conectan.
    Besote.

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  7. Es cierto, qué dilema, Ada. Pero, aunque parezca mentira, quienes amamos los libros elegimos leer aunque nos cueste la juventud.
    Hay un cuento de Voltaire en el que... Mejor no te lo cuento. En breve lo subiré al blog para que lo disfrutemos en barra. :))
    Un beso grande, y muchas gracias por asomarte y comentar.

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  8. ¡Hola, Abuela frescatona, un gusto volver a verte por aquí!
    Efectivamente, "Ceremonia secreta" es una novela de Marco Denevi. Si esta obra te interesa, puedo enviártela por mail. Sólo dejame tu dirección en "Contactos" o acá mismo, en un comentario (no lo publicaré).
    Muchas gracias por tu visita.
    Un beso.

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  9. MUY BUENA ELECCIÓN, DANIEL. DISFRUTÉ EL CUENTO Y LA MORALEJA, AUNQUE ESTOY EN DESACUERDO CON MEFISTÓFENES, JAJA. CARIÑOS.

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  10. En virtud de haber recibido un mail dónde se me invitaba a este blog estoy escribiendo tal.

    Realmente es un aporte a la cultura y al arte de las letras, he navegado a través de varios escritores entre algunos favoritos y he encontrado enlaces de interés sumado a una rica información.

    He degustado el texto publicado y también los anteriores con agrado.

    Agradezco la invitación a este sitio que no conocía,dónde se respiran aires refrescantes de palabras que conforman una historia.. y conllevan esencia de vida misma.

    Le invito a mi blog literario:
    www.panconsusurros.blogpot.com

    Dónde encontrara textos de mi Autoría, leyendas, y análisis y sInopsis de textos, quiza también le agrade.

    Asimismo le invito a mi blog de Arte

    www.newartdeco.blogpot.com

    dónde presento mi Arte y trabajos de las alumnas de mi taller.

    Un abrazo

    Maria del Carmen García Lombardia
    Oriunda de Buenos Aires-
    RRPP- Maestra en ceremonial y Protocolo-
    Mediadora por la Paz- Conferecista-
    Escritora- Exclamadora- Docente-
    Artista Plástica-Directora y Coordinadora de talleres de arte y literarios-

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  11. Hola, querida Silvia. Me alegra que te haya gustado el cuento. ¡Y que no estés de acuerdo con el Oscuro! ¡Menos mal! :))
    Un cariño grande.

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  12. María del Carmen: te doy la bienvenida a estas tierras de letras y te digo que tus palabras me gratifican enormemente. Si este blog entrega placer a sus visitantes, entonces se ha conseguido el objetivo.
    Gracias por la visita, y espero que vuelvas pronto. Por mi parte, en un momento visito tu blog.
    Un abrazo.

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  13. Daniel, gracias por su correo donde se me avisa sobre TIERRA DE TRAMPAS, he colocado este aviso como un comentario en la más reciente entrada de mi blog; por si quiere verlo, el enlace es: http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8160116983683415840&postID=3284159220680927749&page=1&token=1324241616672

    Lo invito a apuntarse como seguidor de mi blog. Yo lo haré en el suyo. Gracias.
    http://lahuelladelojo.blogspot.com

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  14. Muchas gracias, William, por la ayuda. Y por dejar tu "huella" en esta "tierra" :)
    Un abrazo.

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  15. Gracias por tan hermosa invitación, recién tuve el gusto de conocer a tan ilustre personaje, Marco Denevi, incursionó, también el obras teatrales con mucho éxito y recibió premios por sus obras.etc, etc.
    Escogiste un cuento muy entretenido,por mi parte yo prefiero quedarme así no más como me hizo Dios jajaja. ¿o no? jaaja
    CARIÑOS CHILENOS

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  16. Acabo de conocer tu blog y me parece genial, con tu permiso creo que me quedarè para seguirte leyendo.

    un fuerte abrazo

    fus


    Que el pròximo año te traiga paz, salud, tolerancia y trabajo.

    Feliz Navidad

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  17. Gracias por haberme escrito a mi correo. De corazón le deseo a este blog la mayor y mejor aceptación concebible.

    Un abrazo de Federico.

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  18. Hola, gracias por la invitación. Aquí estoy recorriendo esta tierra de letras. Un abrazo y seguiré visitándolos. Lo prometo.

    Víctor González.

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  19. Pues yo también, SEISITO, aunque me pese la cara de puro feo, jajajaja. Gracias a vos por la visita y espero verte nuevamente por aquí alguna otra vez.
    Un beso argentino. :)

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  20. Adelante, fus, y bienvenido a esta tierra de letras. Ojalá te sientas a gusto.
    Un abrazo.

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  21. Muchas gracias a vos, Federico, por el buen deseo.
    Un abrazo.

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  22. Muy agradecido, Víctor, por la visita y la promesa de regresar.
    Un abrazo, y felicidades.

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  23. Me ha gustado tierra de trampas, os seguimos.

    un abrazo y felices fiestas

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  24. Daniel gracias por su invitación un lugar muy interesante te deseo que pase una Feliz Navidad
    Un cordial saludo de…
    Abstracción textos y Reflexión.

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  25. Lo mismo digo de "El regalo de tu presencia". Muy bueno. Gracias por la visita. Y felices fiestas.

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  26. José Ramón: el agradecido soy yo por haber pasado y dejado tu grato comentario.
    ¡Felices fiestas!

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