Enfrentando al fantasma (el gerundio de posterioridad)

Por Daniel Paredes

Al momento de corregir la parte estilística de algunos textos del taller, me encuentro con que uno de los problemas más frecuentes es el uso de los gerundios, esos verboides que contienen la raíz "-ando" o "-iendo". Noto también que de las muchas trampas que nos tienden los gerundios, la que nos atrapa más seguido es la del gerundio de posterioridad. Veamos cómo detectarla y escapar de ella.
En principio debemos decir que un gerundio implica una acción. "Riendo", "cantando", "viéndote", "preparándome", "fugándonos"... todos llevan implícita una acción y, para ser más exactos, una acción en desarrollo. Una de las reglas sobre los gerundios dice que esa acción debe ser simultánea o anterior a la acción del verbo principal de la frase, pero NUNCA una acción posterior. Recomiendo releer detenidamente esto último, rumiarlo palabra a palabra hasta incorporar la idea.
A ver si se aprecia mejor con un ejemplo:
El hombre nos hablaba mirándonos a los ojos.
En este caso, nuestro gerundio es "mirándonos" y el verbo principal de la frase es "hablaba". Aquí el gerundio se usó correctamente, porque la acción mirándonos es simultánea a nos hablaba: nos hablaba y, al mismo tiempo, nos miraba a los ojos.
Veamos otra frase:
Aferrándose de las crines, montó sobre su caballo.
Análisis mediante, constatamos que también aquí tenemos un gerundio correcto. La acción aferrándose (gerundio) es anterior a la que propone montó (verbo principal): primero se aferró y luego montó.
Pero veamos qué ocurre en este otro ejemplo:
Al comerciante lo apuñalaron con saña, muriendo desangrado dos horas después.
Verificamos los tiempos de las acciones y resulta que el gerundio muriendo es una acción posterior a la que propone apuñalaron: es obvio que primero apuñalaron al pobre infeliz y que luego se murió desangrado.
Ése es el gerundio que debe evitarse, el de posterioridad.
Detectado el problema, la solución suele ser bastante sencilla. En este caso podría haberse dicho:
Al comerciante lo apuñalaron con saña, y murió desangrado dos horas después.
Y aún con más fuerza:
Al comerciante lo apuñalaron con saña y, dos horas después, murió desangrado.
Así que ya sabés: cuando tenemos dudas sobre si un gerundio es o no de posterioridad, debemos revisar los tiempos en que se realizan ambas acciones. Si la acción del gerundio es simultánea o anterior, venimos bien; pero si es posterior, vayamos preparando el bisturí.


         Antes de cerrar el tema, te cuento una experiencia puntual:
Cierta vez me percaté de que una alumna evitaba sistemáticamente los gerundios. Y, claro, esa manía la llevaba a extender oraciones sin necesidad, o a inventar expresiones insólitas, o a retorcer las frases hasta estrangularlas. Le pregunté el motivo, explicándome ella que como no sabía distinguir cuándo los usaba bien y cuándo mal, había optado por eliminarlos a todos. Por supuesto, eso no es en absoluto la solución. Lo mejor es enfrentarse al fantasma una y otra vez hasta vencerlo...
Releo lo que llevo escrito y veo que en el párrafo anterior puse «Le pregunté el motivo, explicándome ella […]». Hummm, ese explicándome suena sospechoso. Revisemos los tiempos y saquémonos la espina. El gerundio explicándome es una acción... posterior a la del verbo principal pregunté: primero le pregunté y, luego, ella me explicó. Yo también he caído en la trampa, pero una vez detectado el ripio, sólo me resta erradicarlo:
Le pregunté el motivo, y ella me explicó […]
Sí, así de fácil.

43 comentarios:

  1. Donde hay un docente, brilla la luz. Gracias, Daniel.

    ResponderEliminar
  2. ¡Qué halago el tuyo, Francisco! Mil gracias.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno, Daniel, y muy didáctico, también. Cuando me tropiece con un gerundio, creo que ahora sabré utilizarlo. Y si nuevamente lo uso mal, será cuestión de regresar a este artículo.

    ResponderEliminar
  4. ¡Buena idea, querida Silvia! Me alegra que te gustara la entrada.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Me he bebido todo el jugo de esta interesante lección gratuita. Confieso que tenía un problema con los gerundios, pero ahora ya sé a qué atenerme.
    Mil gracias, Daniel.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Muchas gracias, María José. Espero que haya sido un buen trago :))
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Muy bueno Dani, super claro... Ojalá me lo hubiesen explicado asi antes!!!

    ResponderEliminar
  8. ¡Pero che, esos profesores de antes! :))
    Besote, y mil gracias por la visita.

    ResponderEliminar
  9. Muchas gracias por compartir. Realmente me resultó muy esclarecedor, a veces uno opta por hace lo que hizo tu alumna pero tienes toda la razón. Entendí perfectamente!!

    Gracias!!

    ResponderEliminar
  10. ¡Hola, Patricia! Me alegra que la entrada te haya sido útil.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  11. Muy clara la explicación, muchas gracias!! Saludos :)

    ResponderEliminar
  12. ¡Gracias por la visita y el comentario, Dolly!
    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. Magistral enfoque didáctico, Daniel.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  14. Muchas gracias, Luis. Me alegra mucho verte por aquí.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  15. Muchisimas gracias. Es genial esto Volveré.

    ResponderEliminar
  16. hola y gracias! gramática, por todos los santos,elemental,estimado amigo, nosostros los argentos,tenemos nuestro propio lenguaje,, en que difiere, a pesar del encuentro de la real academia hispánica,hace ya ...recuerdas no? te acordás?,pues nada me parece gracioso,interesante,agradable...gracias!
    un saludo
    lidia-la escriba

    http://www.deloquenosehabla.blogspot.com
    o bien por google PRECISAMENTE de lo que no se habla...y me cuentas,o contás!

    ResponderEliminar
  17. Saludos cordiales, qué gusto deleitarme en tu blog, un abrazo desde Guatemala.

    ResponderEliminar
  18. É sempre importante aprender mais um pouco.

    Abraços,

    Furtado.

    ResponderEliminar
  19. Gracias por invitarme a conocerte y por esta entrada. Me quedaré por aquí.

    Saludos desde el aire

    ResponderEliminar
  20. Genial!!! ahora si que entendi bien que significa ESA "PALABROTA" muchas gracias por prender la luz del entendimiento- Teresita

    ResponderEliminar
  21. gracias por prender la luz y aclarar por fin el lugar donde se usa esa "palabrota"-felicitaciones

    ResponderEliminar
  22. Recebi um email com o link de seu blog e vim conhecer. Gostei muito e voltarei pra outras visitas. Vou estar seguindo também. Uma braço !

    ResponderEliminar
  23. Lo primero es darte las gracias por tu invitación, que acepto encantada. Ahora mismo pongo el link en mi blog y así no me pierdo nada. De todos modos bucearé un ratillo más por este mar de conocimientos.
    Gracias por compartir.
    Saludos

    ResponderEliminar
  24. Obrigada pelo convite de vir conhecer seu blog.
    Estou de saída para umas pequenas férias... assim que retornar, venho te ler com mais calma.
    Parabéns pela iniciativa.
    Felicidades.
    Um beijo carinhoso.

    ResponderEliminar
  25. Muy interesante el artículo. Me ha alegrado mucho conocerte. Voy a poner el vínculo de tu página en mi blog, en enlaces amigos. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  26. MiLaGroS: muchas gracias por la visita, y los deseos de regresar :) Besos

    lidia-la escriba-: Me alegra mucho que te agradara esta entrada. Saludos

    Edwin Yanes: un gusto para mí, Edwin, y si te "deleitaste" por aquí, ¡bingo! Un abrazo a vos y a todo Guatemala

    Rosemildo Sales Furtado: esa es la idea, aprender un poquito más con cada publicación. Un abrazo

    Rosa: mil gracias por la visita ¡y por quedarte! Besos

    teresita bovio: jajajaja, sí es una "palabrota", pero no hay que ir perdiéndole el miedo. Gracias por tu visita y los comentarios. Un beso

    Smareis: un placer recibirte por aquí, y que nos sigas. ¡Muchas gracias!

    Amig@mi@: bueno, hablar de "mar" tal vez sea mucho por ahora, jaja, digamos río que se va ensanchando. :) Muchas gracias a vos, por visitar y comentarlo.

    teca: muchas gracias. Vuelve cuando quieras o puedas. Un cariño grande.

    Sara Lew: ¡Mil gracias por agregarme en tu excelente blog! Me alegra que te asomaras por aquí. Un abrazo

    ResponderEliminar
  27. A todos: mil gracias a todos los que se acercaron en respuesta a mi invitación. ¡Han sido muchos más de los que esperaba!
    Saludos para todos, y muchos éxitos con vuestro blogs.

    ResponderEliminar
  28. Muchas gracias por la información. Lo tendré en cuenta

    ResponderEliminar
  29. La verdad es que siempre es bueno encontrar un taller como el tuyo, asi que intentaré pasar de vez en cuando por aquí y aprender cosas que ayuden a escribir mejor.
    un abrazo

    ResponderEliminar
  30. Por nada, Mª Jesús Verdú Sacases. Muchas gracias por asomarte y comentar.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  31. Perfecto, sabores compartidos, las puertas estarán abiertas si Dios y Blogger quieren :))
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  32. Me encantó cómo has llevado la explicación, con didáctica de la buena, de esa que no aburre.
    Habiendo... No, después de haber dicho esto, me retiro... sonriendo ;)
    Un abrazo.
    HD

    ResponderEliminar
  33. ¡Hola, Humberto!
    Sí, la idea es hacer las entradas lo menos aburridas posible. No siempre se logra, pero en ésas andamos :) Veo que vos no tenés ningún problema con los gerundios, eh, jajaja. Me alegro mucho.
    Un abrazo y muchas gracias por la visita.

    ResponderEliminar
  34. Hola Daniel, he llegado a tu blog, gracias a un mensje que me dejaste, la verdad? no me arrepiento, es un blog muy útil, he leido esta entrada y me ha gustado mucho seguramente volveré!
    Un saludo y te invito a pasar por mi blog ^^ "elamorescosadeotroplaneta"
    Te sigo. Buen inicio de semana

    ResponderEliminar
  35. Muchas gracias, Danisa, por tomar en cuenta mi mensaje y asomarte por aquí. Me alegra que te gustara el blog y que hayas decidido seguirlo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  36. Hola, Daniel.

    Se aprende algo nuevo cada día, confieso que hasta hoy no le había parado bolas a eso de los gerundios, gracias por la explicación.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  37. Gracias a vos, Rafael. Me alegro que la entrada te haya aportado algo positivo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  38. Muy bueno Daniel, didáctico y esclarecedor. Gracias. Ana María

    ResponderEliminar
  39. ¡Hola, Ana María! Celebro esos adjetivos que le dedicás a esta entrada. Mil gracias.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  40. Alicia mesa Garbín8 de febrero de 2012, 20:21

    Daniel:
    excelente lección. Clara, didáctica, con ejemplos comprensibles-lo que debe hacer un maestro o profesor-Me sirvió mucho, y cuando olvide o dude, recurriré a esta clase. Gracias!. Alicia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, querida Alicia! Qué gusto volver a verte por aquí luego de tus vacaciones.
      Me alegra que te gustara el artículo, y me halaga viniendo de una educadora como vos.
      Un cariño grande.

      Eliminar
  41. Comienzo a leer un relato, que ha sido galardonado con el primer premio de un certamen de relatos cortos que organiza un café aquí en Valladolid (España), y en la cuarta línea me encuentro con la siguiente expresión: "...levantó con tal fuerza el pesado candelabro, que en su ímpetu derramó sobre la mesa un goteo de cera, cuajándose al instante sobre los documentos esparcidos...". Me parece un gerundio de posterioridad, pero, para cerciorarme, busco por internet y me encuentro tu página en la que lo explicas perfectamente. El dueño del café que organiza el certamen me conoce desde hace tiempo, ha tenido la amabilidad de regalarme el librito en el que publican los mejores relatos. No sé, siento que debo decirle algo al respecto y que lo comente con los miembros del jurado.

    ResponderEliminar
  42. ¡Hola, Enrique!
    Efectivamente, el que presentas es un caso de gerundio de posterioridad. Y es que, como digo al comienzo de esta entrada, el mal uso de los gerundios es muy frecuente, incluso entre escritores reconocidos.
    No obstante, conviene aclarar que los "detalles" de este tipo no son determinantes para juzgar la calidad de una obra. En los concursos suelen encontrarse obras con errores de este tipo, o de puntuación, u otros peores, pero aun a pesar de ellos, algunos de esos textos logran conmover, consiguen su principal objetivo: contar una buena historia. Y, por el contrario, hay trabajos que son formalmente impecables, y sin embargo no transmiten nada, excepto ganas de dormir.
    Por supuesto, lo ideal es conseguir la combinación de ambos casos: contar una buena historia y hacerlo de manera impecable.
    Muchas gracias por comentar, y espero que regreses pronto.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar