Acerca de la voz pasiva

Por Stephen King

[...] Los verbos pueden conjugarse en dos voces, activa y pasiva. El sujeto de una frase con el verbo en voz activa hace algo, mientras que al de una frase con el verbo en voz pasiva le están haciendo algo. El sujeto no interviene. Te recomiendo evitar la voz pasiva. [...]
Me parece que es una afición propia de escritores tímidos, igual que los enamorados tímidos tienen predilección por las parejas pasivas. La voz pasivano entraña peligro. No obliga a enfrentarse con ninguna acción problemática. [...] Creo, además, que los escritores inseguros también tienen la sensación de que la voz pasiva confiere autoridad a lo que escriben, y puede que hasta cierta majestuosidad. Supongo que es verdad, al menos en la medida en que puedan parecer majestuosos los manuales de instrucciones y los escritos jurídicos.
Escribe el tímido: «La reunión ha sido programada para las siete». Es como si le dijera una vocecita: «Dilo así y la gente se creerá que sabes algo». ¡Abajo con la vocecita traidora! ¡Levanta los hombros, yergue la cabeza y toma las riendas de la reunión! «La reunión es a las siete.» Y punto. ¡Ya está! ¿A que sienta mejor?
Tampoco propongo suprimir del todo la voz pasiva. Supongamos, por ejemplo, que se muere alguien en la cocina, pero que acaba en otra habitación. Una manera digna de explicarlo es «El cadáver fue trasladado de la cocina y depositado en el sofá del salón», aunque confieso que el «fue trasladado» y el «fue depositado» siguen poniéndome los pelos de punta. Los acepto, pero no los aplaudo. Preferiría «Freddie y Myra sacaron el cadáver de la cocina y lo depositaron en el sofá del salón». [...]
Dos páginas seguidas de voz pasiva (las que hay en casi cualquier texto comercial, y en kilos y kilos de narrativa barata) me dan ganas de gritar. Queda fofo, demasiado indirecto, y a menudo enrevesado. «El primer beso siempre será recordado por mi memoria como el inicio de mi idilio con Shayna.» ¿Qué tal? Un bodrio, ¿no? Hay maneras más sencillas de expresar la misma idea, y con más ternura y más fuerza. Por ejemplo así: «Mi idilio con Shayna empezó con el primer beso. No lo olvidaré». No es que me encante, por el doble «con», pero al menos nos hemos desmarcado de la voz pasiva maldita.

Hice algunos extractos del libro Mientras escribo, Plaza & Janés Editores, 2001. ¡Ojalá les sirva! Saludos a todos, y disculpas por tanto tiempo sin postear.
Stephen Kiln - Voz pasiva y voz activa
Biografía de Stephen King

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13 comentarios:

  1. Diáfano, como la luz solar que hoy nos alumbra y calienta. Me parece estar presente en el aula, donde, desde la cátedra, dictas con autoridad académica una lección magistral. ¡Felicidades!

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    1. Jaja, pero conste que esta vez la clase la impartió un invitado de lujo. El señor King habla, y yo hago que sí con la cabeza. :))
      Un abrazo, y gracias por tu paso habitual.

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  2. En inglés en cambio se utiliza mucho más.
    Un abrazo

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    1. Sí, pero se ve que el resultado es el mismo: un tono rebuscado, peleado con lo literario.
      Lindo verte por aquí nuevamente. Un gran abrazo.

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  3. Muchas gracías! Me ayuda mucho y encima me ancanta Stephen King, sin duda su Apelido es merecido!
    Besos Daniel :)

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  4. Muy merecido, Camilla. El rey del nuevo terror, eh. :)
    Un beso, y gracias por tu participación.

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  5. Todavía no he conseguido leer este libro de King, pero por el extracto me parece muy interesante.
    Gracias.

    Besitos

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  6. En este libro, King no sólo instruye desde su experiencia y talento, además entretiene contando algunas anécdotas de su vida de escritor. Es muy recomendable.
    Gracias por la visita. Besos.

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  7. Excelente post Daniel...claro y conciso..........si, si, de mucha utilidad,,,,,,,,,un abrazo...Graciela Amalfi

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  8. Ya sabes que aplaudo todo lo que me ayude a escribir mejor cada día. Tomo nota.
    Gracias por tan instructivas entradas, Daniel.

    Un abrazo.

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  9. Graciela: me alegra que te gustara. Claro y conciso, y lo segundo ayuda a lo primero. Un cariño grande y mil gracias por la visita.

    María José: gusto de verte, y de que tengas el lápiz siempre listo para tomar nota. Pronto me asomaré a tu blog a leer del derecho y del revés.
    Un abrazo.

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  10. Eres "viento en las venas de las cosas". Gracias por ser. Besos.

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  11. ¿Quién, yo? Me puse colorado... :)
    Besos.

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